El Ateneo de Madrid dedica su tertulia a la Brigada Lincoln

March 8, 2013
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Abe Osheroff. Photo courtesy of www.abeosheroff.org.

(English version.) El pasado mes de febrero recibí una llamada del Ateneo de Madrid pidiéndome que preparara una pequeña exposición sobre algún aspecto de la  II República Española para presentar en la tertulia que todos los lunes reúne a un grupo de republicanos –la mayoría ya muy mayores- deseosos de saber más sobre ese breve periodo de la historia de España (1931-1936). Apenas cinco años que abrieron un sendero de esperanza, prematuramente truncado por el golpe militar liderado por Francisco Franco, una asonada que adentró a nuestro país en la senda de la guerra civil (1936-1939) y la dictadura.

La petición llegó justo cuando el número dos de nuestra revista, La Marea, acababa de salir de imprenta. En sus páginas, figuraba un artículo titulado “La ira legítima”, un relato conmovedor  firmado por el profesor Sebastiaan Faber -presidente de los Archivos de la Brigada Abraham Lincoln (ALBA) y editor de la versión electrónica de la revista The Volunteer-, en el que se recuerda la gesta de 2.800 norteamericanos, hombres y mujeres, casi todos muy jóvenes, que vinieron a España a luchar en una guerra que no era suya.

A luchar y, en el caso de 800 de ellos, a morir, pues dejaron sus vidas en los campos de aquella España en guerra. Eran los voluntarios de los batallones Lincoln y Washington de las Brigadas Internacionales, conocidas con el apelativo genérico de Brigada Lincoln.

¿Por qué lo hicieron? ¿Por qué vinieron a un país lejano y desconocido, en muchas ocasiones para acabar muriendo? En ese momento, con la lectura aún fresca en mi mente de las maravillosas palabras del voluntario Abe Osheroff sobre los motivos que lo trajeron a luchar en España–palabras recogidas por el profesor Faber en su artículo–, mi elección estuvo clara: el tema elegido para la tertulia republicana del Ateneo no podía ser otro que la Brigada Lincoln.

¿Cómo podría haber elegido otro tema después de leer estas palabras de Abe Osheroff?: “En España,  aprendí que, para luchar, no hace falta saber que vas a ganar. Aprendí que hay que resistir siempre: hay que resistir aunque pierdas. Porque el propio acto de resistencia tiene su recompensa moral. Y si sabes que una situación es injusta, mala, y sin embargo no haces nada para remediarla, entonces pierdes un pedazo de ti mismo”.

Abe Osheroff, ese anciano barbudo que aparece en el vídeo de cuatro minutos al que alude el artículo del presidente de ALBA, tenía sólo 21 años cuando vino a España. Fue de los que volvieron a Estados Unidos, de los que siguieron luchando por la libertad, una actitud que lo acompañó hasta su muerte en 2008.

El recuerdo de Abe y el amor a la libertad y a España que traslucían sus palabras sirvió para que el público que el pasado lunes acudió a la tertulia del Ateneo de Madrid pusiera voz y rostro a los voluntarios de la Brigada Lincoln; aquellos jóvenes norteamericanos de todo origen y condición que, como señaló un republicano español presente en el debate, “desobedecieron a sus propios países para venir a luchar y a morir a nuestra tierra para defender la libertad y la justicia”.

Trinidad Deiros es redactora del periódico La Marea.

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