NYT: A chilling verdict in Spain
Devastating op-ed in today’s New York Times, on the judicial shenanigans in Spain here.
En castellano:
Los enemigos del Juez Baltasar Gárzón finalmente se han salido con la suya. El Tribunal Supremo esta semana declaró culpable al juez de aplicar mal las leyes españolas sobre la interceptación de comunicaciones y le han suspendido de los tribunales por un período de once años.
El juez Garzón ha desempeñado un papel importante en la transición a la democracia en España, como látigo de politicos corruptos tanto de la izquierda como de la derecha, y como un potente paladín del derecho internacional en el ámbito de los derechos humanos. Sus esfuerzos por enjuiciar al dictador chileno, General Augusto Pinochet, y por investigar los horrores de la época de la Guerra Civil Española, aunque no dieron frutos, han adelantado el principio de que no puede haber ni amnistía ni impunidad cuando se trata de crímenes contra la humanidad.
El veredicto del jueves surge de unas escuchas realizadas en la cárcel de conversaciones entre abogados y sus clientes. El juez ordenó esas escuchas durante un proceso en 2008, que versaba sobre sobornos supuestamente pagados a oficiales locales del Partido Popular, que en la actualidad está en el poder. El Juez Garzón no fue el único que ordenó las escuchas, pero es el único que fue enjuiciado, a pesar de que el Fiscal sostenía que no había fundamentos para un proceso criminal. Condenar a un jurista por una resolución jurídia es un repugnante ataque a la independencia judicial. Hay otros dos casos pendientes contra el Juez Garzón – uno sobre su investigación de las massacres cometidas durante la guerra civil y la dictadura franquista, y el otro sobre acusaciones de conflicto de intereses en un caso de fraude de hacienda.
El Juez Garzón no es perfecto, ni mucho menos; pero el veredicto del Tribunal Supremo de España que lo suspende perjudica enormemente las posibilidades de una justicia equitativa e imparcial. ¿Qué Juez-Magistrado ahora no lo pensará dos veces antes de emprender investigaciones de casos con implicaciones políticas? Los crímenes de la época de Franco, que durante dos generaciones han sido una herida abierta en España: ¿quedarán sin investigar para siempre?
El Juez Garzón no puede apelar en el sistema de tribunales españoles. Pero puede cuestionar la decision en el Tribunal Constitucional de España y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo. Esperamos que lo haga. Como demuestra muy claramente el aborto de la justicia realizado esta semana, España todavía necesita su ayuda para mantener una rama judicial valiente e independiente.
New York Times
11 de febrero de 2012






Sorry to put it out so bluntly, but you guys have not done your homework before writing this editorial – either this or you are intentionally ignoring the severity of the accusations brought up against Garzon. If you are interested in an analysis of the facts behind those trials, please check http://www.vladimirkokorev.com/baltazar-garzon-good-guys-wrong
Nonsense, Mr. Kokorev. I’m afraid that is YOU who has been misleading your readers with half truths.
The ruling stemmed from prison wiretaps of conversations between lawyers and their clients that the judge ordered in a 2008 case involving bribes allegedly paid to local officials of the now-ruling conservative Popular Party. JUDGE GARZON WAS NOT ALONE IN ORDERING THOSE WIRETAPS!!! (Did you get WHAT you conveniently hide from your so-called analysis, Mr. Kokorev?). OTHER JUDGES SIGN THE ORDER, but only Garzón was prosecuted, EVEN WHILE THE PUBLIC PROSECUTOR argued that there were NO grounds for a criminal proceeding.
Garzón argued that the wiretaps were necessary because the defendants, in preventative prison, continued to operate their money-laundering schemes FROM JAIL THROUGH THEIR LAWYERS. This THIS ASSESSMENT WAS CONFIRMED DURING THE TRIAL BY FOUR MEMBERS OF THE POLICE FINANCIAL CRIMES DIVISION (you also ignore this fact in your “analysis”). Even the Spanish prosecutor’s office wanted the case thrown out. But Spanish law allows private prosecution, which successfully convinced the court that Garzón had crossed the line.
Philippe Sands, who teaches international law at University College in London, expressed concern over the process in his comments to The New York Times: “This is very troubling; targeting an independent judge or prosecutor through the criminal justice system anywhere raises very serious concerns,” he said. “To sanction a possible breach of ethics or misconduct is up to the professional organizations. To bring down the criminal justice system on an investigative judge for an alleged fault is to use a sledgehammer to crack a nut. It’s almost unique in Europe.”
You don’t present the facts, Mr. Kokorev, but your bad faith; that is, your ideological “analysis.”